Sonatas para violín y piano 7 y 9, «Kreutzer»

Beethoven, L. v. (1770-1827).
L. v. Beethoven
(1770-1827).

Escritas en los albores del siglo XIX, entre 1800 y 1803, tanto la Sonata núm. 7 como la conocida como «Sonata a Kreutzer», reflejan una las etapas más fértiles y a la vez complicadas de un Beethoven abrumado por la sordera. Si bien la primera lleva una dedicatoria de carácter protocolario al zar Alejandro I de Rusia, la segunda destaca un nombre de manera bastante especial: «al suo amico R. Kreuzer (sic)» …cuando este tal Rodolphe Kreutzer, un conocido violinista francés de la época, nunca la quiso ni tocar por considerarla incomprensible! La razón de este hecho es la culminación de una historia tan extraña como inverosímil, fruto del encuentro y desencuentro con otro músico a quien primero había dedicado la pieza. Quizás esto ya sea una muestra de las pasiones que genera la obra, la cual todavía dará pie a un curioso vínculo con la literatura en la novela del mismo título de Tolstoi y a otras secuelas dignas de ser mencionadas. Sea como fuere, por fuertes que sean las anécdotas personales, no deben hacernos olvidar que estamos ante dos sonatas de altísimo nivel musical.