Así como entre la historia en la leyenda no siempre sabemos muy bien dónde está línea divisoria, lo mismo ocurre entre la descripción directa y la alegoría cuando utilizamos el lenguaje de la música, mucho más abstracto que la imagen o la palabra. Inquietudes primordiales del nacionalismo romántico, estos elementos serán las premisas de Má vlast, el conjunto de poemas sinfónicos que Smetana dedica a su patria checa, el más conocido de los cuales es el retrato casi cinematográfico del río Moldava.
(1824-1884)