Sinfonía num. 5

Mahler, G. (1860-1911)
G. Mahler
(1860-1911)

Iniciada poco después de un grave episodio médico, recordando el cual él mismo afirmó que «volver a la vida le parecía casi una molestia», la Quinta sinfonía marca un punto de inflexión tanto en la vida personal como profesional y creativa de Gustav Mahler. Sólo por ello ya nos podemos referir al período de composición de la obra como el de un reinicio, acentuado por el hecho de producirse en los primeros años del siglo XX, cuando el ya entonces prestigioso director de orquesta alcanzaba una de las plazas más codiciadas del momento: la dirección de la Ópera de Viena. Sumémosle el conocimiento y casi inmediata boda con Alma Schindler, para quien, sin hacerlo público, escribe el cuarto movimiento, el famosísimo «Adagietto». Así pues, sin las palabras ni explicaciones habituales en sus sinfonías anteriores, nos encontramos ante un auténtico salto vital que nos conduce del toque de marcha fúnebre típicamente romántico que inicia la obra, al estallido de luz y energía que la culmina.