Rafael Esteve

Monográfico: «La música de cámara»

Síntesis de una época y puerta hacia el futuro, la música de cámara de Beethoven, tomada en bloque, no sólo nos muestra una interesantísima evolución histórica entre el Clasicismo y el Romanticismo, sino que desde la más alta intensidad a la máxima delicadeza, también nos transporta por todas las regiones expresivas y anímicas. Este inmenso corpus musical contiene tanto de intimismo como de todo el potencial sinfónico latente en su impetuoso autor.

Monográfico: «Himno para un mundo convaleciente»

Poco se podía imaginar a Beethoven que en el 2020, la celebración del 250º. aniversario de su nacimiento quedaría paralizada, como casi toda actividad humana, frente a un mundo enfermo y atemorizado. Ahora, cuando parece que todo empieza lentamente a arrancar, o al menos muchas personas han decidido dejar de vivir en el miedo, su última sinfonía nos devuelve la fuerza, alegría y esperanza de una llamada tan vigente hoy como cuando la formuló. Pero pasado el momento álgido del estreno de la Novena, ya en el último año de su vida y saliendo de una enfermedad que le tuvo inmovilizado durante meses, compone un luminoso «Himno de agradecimiento de un convaleciente», en el que podemos sentirnos todos identificados.

Concierto de Brandenburgo núm. 4

Mosaico de color y energía, los Conciertos de Brandenburgo no sólo son un espléndido reflejo de su tiempo, sino que se han convertido en uno de los ejemplos más conocidos de quien, incluso en su vertiente más lúdica y profana, hizo de la música la más trascendente de las artes. En el Cuarto, con un plantel de solistas muy original para los oídos actuales (un violín y dos flautas de pico), hallamos una vitalidad y alegría de vivir perfectamente compatibles con la más elevada erudición y sabiduría compositiva.

Concierto de Brandenburgo núm. 5

De la serie de los seis Conciertos de Brandenburgo, titulados por su autor “Six concerts avec plusieurs instruments”, destacamos el quinto por su originalidad en la selección de los solistas: a la flauta traversa (en aquel tiempo un instrumento en ascenso respecto a la flauta de pico) y el violín, añadimos un clavicémbalo con un papel de primus inter pares. Esta consideración es debida a su papel altamente destacado respecto al grupo orquestal e incluso entre sus compañeros solistas, en especial por el asombroso fragmento del primer movimiento en que se queda completamente solo durante un inusualmente largo pasaje, razón por la cual se le considera el primer concierto para teclado de la historia.

Misa en si menor

Por alguna razón que desconocemos, al final de una vida especialmente dedicada a los servicios religiosos luteranos, Bach decide componer una gran misa católica. De entrada el hecho puede parecer chocante, y aún más cuando vemos que para esta magna composición emplea, no sólo un amplio mosaico de estilos que abarca desde los lenguajes musicales más arcaicos hasta los más modernos, sino que prácticamente toda ella proviene del reciclaje de obras anteriores, muchas de ellas de origen profano. La sorpresa llega al máximo cuando vemos, como es habitual en este autor, un profuso uso de la simbología. Y todo ello, en una obra que nunca escuchó en su totalidad, y probablemente tampoco esperaba hacerlo… Será bueno hablar de ella con detenimiento, expandiendo al máximo nuestra capacidad de percibir la maravilla: la mejor manera de abordar el mejor arte y por supuesto, la música de Johann Sebastian Bach.

Oratorio de Navidad

Formada por seis partes (a menudo llamadas “cantatas”) con la intención de ser interpretada durante varios días a lo largo de las festividades navideñas, esta original composición conserva una unidad que no es incompatible con su aparente fragmentación ni con el recurso tan habitual en su tiempo a la “parodia”, es decir, a la reutilización de músicas escritas en otros momentos, a veces con una finalidad profana que nada tenía que ver con su destino final.

Pasión según San Juan

De larga y aún no del todo dilucidada génesis, esta magnífica obra, síntesis de toda una visión de la espiritualidad, nos conmueve especialmente por la directa precisión de su mensaje, en contraste con su “hermana”, la Pasión según San Mateo.

Pasión según San Mateo

Un autor, un género, un contexto social y profesional… A pesar de conocer los diferentes aspectos que explican su origen, así como las claves que nos permiten analizarla, ante la Pasión según San Mateo de J. S. Bach, se agotan las palabras y el misterio de la creación musical se nos hace siempre más grande. Escuchándola “desde dentro”, vemos que es posible entrar a formar parte de este misterio. Tal vez ahí radique el secreto de la comprensión del arte.

Cantata 150, “Hacia Ti elevo mi alma”

Sin una certeza definitiva sobre su datación, la Cantata nº 150 se considera la más antigua de las cantatas religiosas del autor, quien probablemente tendría unos 24 años cuando la compuso. Por esta razón nos sorprende más aún su belleza y profundidad, propias ya del Bach más maduro.

Cantata 201, “La disputa entre Febo y Pan”

El repertorio poco conocido de las cantatas profanas, nos muestra la inteligencia y refinado humor de un Bach inusitado. En connivencia con “Picander”, el mismo libretista de las pasiones y la gran mayoría de las cantatas religiosas, nos explica aquí con delicada ironía una situación que no parece tan alejada de nuestra época: el mítico rey Midas toma partido por el dios Pan y su música, ruda pero de indiscutible éxito, en un duelo artístico que la enfrenta a la de Apolo (Febo), quizás no tan “comercial” pero repleta de una sutileza y sabiduría que claramente asociamos al propio Johann Sebastian Bach.